2.3.10

Doris - Doyle, la opereta del gaucho drogado (2004)





Cinco chicos con destino de élite. Cinco chicos a los que sus estudios secundarios y su sociaización de clase habrían permitido acceder a la cumbre del saber, la riqueza y/o el poder. Decidieron, sin embargo, apostar su capital cultural y social a la música. Y (como en la propaganda del jabón en polvo), ganaron.

Entonces eran tiempos de debacle. No sabían (no podían saber) que jugándose al riesgoso camino de Sexo, Drogas e Indie Pop se perdían la oportunidad de convertirse en los epítomes del éxito de nuestro tiempo (becarios conicet, yuppies, jóvenes K).

Eran geniales, pero nunca pudieron hacer el mango como para vivir de la música. Parieron la banda durante el derrumbe del país y asistieron a la rápida hibernación del under porteño tras Cromañón. Aún así, lograron renovar el pop argentino, signando la época comprendida entre el renacimiento y el reflujo plantese.
Acaso con la satisfacción del deber cumplido, dividieron sus caminos. Y mientras unos decidieron que ya era hora de un poco de fama y millones, otros entendieron que había que profundizar el cambio.

De su prolífica producción, linkeamos a su segundo y lisérgico disco, en el que colaborara nuestro viejo y querido Andrea Prodan


3 comments:

JMZ dijo...

fa loco, qué lindo texto.
Gracias che.
Julián Zamt.

Juan Paulo Batallanos Ruiz dijo...

¡Buenísima la descripción de la banda!

Viajero de la Eternidad dijo...

Es una de mis bandas favoritas!
Son geniales

Me encantan!
:)